En diciembre concluyó el proceso de selección de las Becas Fulbright 2025, cogestionada y cofinanciada por la Secretaría de Educación – Ministerio de Capital Humano y la la Comisión Fulbright. Ocho docentes del país fueron seleccionadas como Asistentes de Idioma Inglés el próximo año en Estados Unidos, de las cuales cuatro pertenecen a Tucumán, ellas son: María Gracia Ceballos Paz de San Miguel de Tucumán, Andrea Gabriela Marcelo de Simoca, Valentina del Valle y Valentina Vidal, ambas de Tafí Viejo.
Las profesoras Andrea Marcelo y Valentina Vidal realizaron sus estudios de formación superior en institutos no universitarios de la provincia. El primer caso se recibió de docentes en el Profesorado de Inglés de la Escuela Comercio José de San Martín de Monteros, y en el segundo caso, en el Profesorado de Inglés del IES Lola Mora de capital.
La Dirección de Educación Superior No Universitaria felicita a las profesionales y a las instituciones que fueron las responsables de su formación superior, y hoy representan a la provincia en el plano internacional como agentes culturales de Argentina ¿Cómo lo lograron? ¿Cómo se prepararon? ¿Cuál es su trayectoria laboral? Las docentes respondieron a esas preguntas, detallan parte de su día a día y dejan mensajes de aliento para otros docentes de idioma para que se animen a postularse.
Es docente de alta montaña y sueña con contar sus vivencias como embajadora cultural

Andrea Gabriela Marcelo, tiene 25 años y es de Simoca. «Vivo con mi mamá y mis dos hermanos, y actualmente trabajo como profesora de inglés en la escuela multinivel de Las Arquitas, una escuela de alta montaña ubicada a 1.800 metros sobre el nivel del mar».
La profesora detalla su rutina y da cuenta de una realidad que se vive en Tucumán para garantizar educación a niños y niñas de lugares de dificil acceso. Andrea permanecemos 2 semanas completas con clases desde las 9:00 hasta las 16:00 de lunes a sábado. Esta escuela, funciona como albergue tanto para los alumnos, como para los docentes. Llegar allí no es tarea sencilla; «comenzamos el viaje en Raco, donde nos reunimos todos los profesores para organizar lo necesario para la quincena. Luego iniciamos el ascenso a lomo de caballo o mula, en un recorrido que dura aproximadamente 5 horas, dependiendo del clima y el estado de los senderos. Atravesamos montañas, vegetación frondosa y caminos empinados al filo de los cerros».
Al llegar, los docentes comparten todo: comidas, actividades y, sobre todo, aprendizajes. Finalizada la quincena, y vuelven a sus casas por una semana y luego repiten el ciclo. «Esta experiencia me ha cambiado la vida completamente; convivir en este entorno, aislados del mundo exterior y sin señal telefónica, me hizo descubrir fortalezas que no sabía que tenía y hacer cosas que jamas considere que seria capaz de hacer. Nunca imaginé que podría adaptarme a un lugar así, pero la comunidad de la escuela me ayudó muchísimo. Mis compañeros me acompañaron en todo el proceso de adaptación, y poco a poco descubrí que vivir rodeada de montañas y lejos de mi hogar es una de las experiencias más transformadoras que he vivido. Hoy puedo decir con orgullo que este trabajo, aunque desafiante, me ha hecho crecer no solo como docente, sino también como persona».
Un sueño latente
Esta docente, superó los obstáculos y logró adaptarse a una realidad de enseñanza y aprendizaje en condiciones complejas. Sin embargo, sus debás aspiraciones seguían ahí latentes y reveló que hace tiempo estaba en sus planes aplicar a las Becas Fulbright. «Siempre soñé con ser asistente de idioma, así que estuve pendiente de la beca desde hace mucho tiempo. La primera vez que escuché sobre Fulbright fue en 2019, cuando tuve la oportunidad de conocer a una becaria del programa que visitó mi escuela, la Escuela de Comercio de Monteros. Desde ese momento, supe que quería hacer lo mismo y representar a mi cultura en otro país».
«Cuando vi que la convocatoria se abría este año, contacté a una exprofesora, Jorgelina Dulce, que estaba organizando charlas informativas por Meet. Lamentablemente, no pude participar porque no tenía conexión estable en la escuela, pero ella me ayudó muchísimo en el proceso de inscripción y envío del formulario».
«Envié mi aplicación tan solo 20 minutos antes del cierre, y nunca pensé que tendría posibilidades reales de ser elegida. Fue una espera larga y llena de nervios, porque soy una persona muy ansiosa. Cuando recibí el mail luego de un mes diciendo que estaba preseleccionada, no podía creerlo. Luego, tras pasar la entrevista junto con otros 33 postulantes, llegó la noticia de que había sido seleccionada. Fue un momento de inmensa alegría para mí y para mi familia».
Sobre la postulación la profesional advierte «Se requiere mucho trabajo y compromiso. La parte más tediosa, sin dudas, es armar el formulario, ya que hay que reunir muchos documentos como diplomas, certificados de cursos y cartas de recomendación entre otras cosas. Sin embargo, aunque lleva tiempo, no es imposible. Mi consejo para quienes estén interesados en postularse es que se animen. Yo estuve soñando con esta beca durante cinco años y no me animaba a aplicar por miedo a no cumplir con todos los requisitos. Pero me di cuenta de que lo peor que puede pasar es no intentarlo. Esta es una experiencia única en la vida, y estoy segura de que todos los que tienen este sueño deberían intentar aplicar. Es mejor intentarlo que lamentarse por no haberlo hecho».
Expectativas
«Será mi primera vez fuera del país, lo que significa una gran oportunidad para mí. Vengo de una familia humilde y trabajadora, y nunca tuve la oportunidad de viajar ni siquiera a otras provincias de Argentina. Dejar mi casa y subirme a un avión a otro país será un cambio enorme, pero es algo que siempre soñé desde chica. Estoy muy agradecida con el programa Fulbright y con todas las personas que me acompañaron durante el proceso de selección. Sin esta beca, hubiera sido muy difícil cumplir este sueño».
El viaje de la docente iniciará en agosto de 2025 a mayo de 2026 aproximadamente. «Todavía no sé exactamente a qué estado o universidad voy a ir, ya que faltan algunos procesos para definir mi destino». La universidad anfitriona recibirá a Andrea para enseñar español como lengua extranjera, ademas su rol en el programa es el de ser una embajadora cultural, «para mí eso significa mostrar con orgullo la riqueza de mi provincia, Tucumán, y de mi ciudad natal, Simoca. Aunque somos la provincia más pequeña de Argentina, nuestra cultura y tradiciones son inmensas».
«Quiero compartir con mis futuros estudiantes y colegas la diversidad de nuestra cultura: nuestras comidas típicas, nuestra música, las festividades, e incluso las historias de mis alumnos en la escuela de alta montaña. Esas historias, tan únicas y valiosas, son parte fundamental de lo que somos como sociedad».
Sin olvidar su trabajo actual, la profsional expresa «Espero desempeñarme como docente en Estados Unidos con el mismo compromiso y dedicación que aquí, enseñando de forma dinámica y creando un espacio en el aula donde mis alumnos se sientan seguros al aprender español. Enseñar una lengua no es solo enseñar gramática y vocabulario, es compartir una manera de ver el mundo. Estoy muy emocionada por llevar la riqueza de nuestra lengua española y la diversidad lingüística de Tucumán al aula».
Formación inicial en Escuela Comercio de Monteros
«Nunca tuve la oportunidad de asistir a un instituto de inglés cuando era chica. Todo lo que sabía lo aprendí por mi cuenta, escuchando música, viendo películas con subtítulos y explorando la cultura de países de habla inglesa, especialmente Estados Unidos». Y a pesar de no haber tenido formación en idioma en su infancia, Andrea afirma que su autoaprendizaje le sirvió como base «cuando ingresé al profesorado en la Escuela Superior de Comercio General San Martín, ya que todas las materias se dictaban en inglés».
Sobre la intitución que le dio su título de base indica «Mí paso por la Escuela de Comercio fue inolvidable, me formé como docente de la mano de profesores extraordinarios, que hasta el día de hoy recuerdo con mucho cariño. Además, en esa etapa conocí a quienes hoy son mis amigos y colegas, personas que me han acompañado en muchos proyectos a lo largo de mi carrera. Sin dudas, esa experiencia fue un pilar en mi formación como docente y como persona».
Convencida del valor de dominar el inglés para cualquier profesión, busca generar nuevas experiencias

Valentina Vidal, tiene 25 años, es abogada y profesora de inglés, «estas dos profesiones y pasiones que tengo atraviesan mi vida por completo!» Se desempeña como abogada ejerciendo libre la profesión en Tucumán, también trabajo con un estudio jurídico de EEUU (de forma remota). Por las tardes y noches trabaja como profesora universitaria en la UTN, es titular de cátedra en inglés técnico en Mecatrónica y en ATICANA. También es aspirante a la docencia en contratos, en la Facultad de Derecho UNT. «Como educadora me enfoco en enseñanza a adultos y jóvenes profesionales. Mi sueño y propósito es que los jóvenes profesionales tucumanos tengan las herramientas prácticas que hacen falta para insertarse en este mundo laboral tan competitivo y globalizado. Sin duda una de las claves es dominar el inglés!».
La profesional aprendió el idioma desde los 10 años. «Todo empezó porque escuchaba canciones en inglés y quería entender su significado. Luego en 2020, empecé el Profesorado de Inglés. La oportunidad que me brindó el IES Lola Mora es invaluable para mí, porque me permitió cumplir mí sueño de ser profesora (sueño que pensé que no podía cumplir si ya estaba trabajando), en horarios accesibles y con docentes de tremenda calidad profesional y humana, que siempre me impulsaron a luchar por mis objetivos».
Ayudar a la sociedad a través de los recursos que se ofrecen
«Traté de mantenerme calmada pero por supuesto que los nervios iban aumentando a medida que se acercaba la fecha de anunciar a los seleccionados para la entrevista, que fue el primer filtro que tuvimos. Una vez en la entrevista me sentí muy cómoda compartiendo mis ideas, así como mis expectativas y planes que tenía en mente si me otorgaban la beca».
Sobre el proceso para aplicar a la beca indica que le resultó accesible «No hace falta más que ir a la página web donde te explica de forma muy sencilla el paso a paso para aplicar, sin necesidad de hacer previamente cualquier tipo de trámites aristocráticos o proceso engorroso. Lo único que hace falta es tener en claro por qué querés la beca y de qué manera ayudarías a la sociedad si te la otorgan».
El viaje de Valentina está programado para junio del 2025. «Aún no está decidido el destino para ninguno de los becarios. Pero entre mis esenciales incluiría mi computadora, una libreta para hacer journal y una foto de mi familia».
Expectativas
«En primer lugar espero compartir con los jóvenes universitarios estadounidenses la importancia de aprender un segundo idioma. Ser bilingüe te ayuda a acceder a más amplias oportunidades laborales, participar en congresos internacionales y hacer networking global! También busco afianzar las relaciones entre las comunidades argentina-estadounidense mediante encuentros online entre alumnos, proyectos internacionales y difusión de la cultura argentina.
Por último quiero compartir mi viaje con los jóvenes tucumanos en mi instagram @legalmentebilingue, donde comparto tips para la inserción laboral internacional y pueden acercarme dudas, ideas o comentarios».