La capacitación, organizada junto a la Fundación Bosques del Alma, reúne a 300 docentes de distintos niveles y modalidades y propone reflexionar sobre los vínculos que atraviesan la vida institucional y su incidencia en las condiciones para la enseñanza y el aprendizaje.
FDCI, en articulación con la Fundación Bosques del Alma, puso en marcha la capacitación “Lo vincular como dimensión en el ámbito educativo”, una propuesta de formación docente que reúne a 300 participantes distribuidos en tres comisiones. La actividad se desarrolló en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, a partir de una articulación que contó con la participación del concejal Ernesto Nagle para concretar el espacio destinado al encuentro.
La propuesta parte de una mirada amplia sobre los vínculos en las instituciones educativas. No se trata solamente de pensar la relación entre docentes y estudiantes, sino de poner en discusión las relaciones que construyen cotidianamente la comunidad educativa y que involucran a los distintos actores institucionales. En ese sentido, el espacio busca generar instancias para compartir experiencias, revisar prácticas y construir herramientas que permitan fortalecer las condiciones para enseñar y aprender.
Para la subdirectora del FDCI, Elma Ferrazano, este tipo de espacios resulta especialmente valioso porque permite recuperar lo que sucede cotidianamente en las instituciones. “Es importante impulsar el desarrollo, la concientización, la sensibilización de estos espacios temáticos de desarrollo, de formación, donde se puedan trabajar, compartir, socializar las experiencias del aula”, señaló. Desde esta perspectiva, la formación también ofrece la posibilidad de revisar cómo las transformaciones sociales y culturales atraviesan las instituciones y sus vínculos.
El intercambio entre los docentes constituye, además, uno de los propósitos centrales de la capacitación. La posibilidad de poner en común situaciones institucionales permite que las experiencias concretas del trabajo educativo se conviertan en materia de reflexión y aprendizaje colectivo. “Es un espacio muy oportuno para que puedan compartir cada una de sus situaciones institucionales y sobre todo llevarse nuevas herramientas, estrategias para aplicarlas y generar las mejores condiciones para la enseñanza y el aprendizaje”, destacó Ferrazano.
Cecilia Núñez, presidenta de la Fundación Bosques del Alma,explicó que la propuesta constituye uno de los primeros pasos de este trabajo conjunto: “Es uno de los primeros pasos que damos junto al FDCI en capacitación docente y formación y vamos a seguir con muchos más”. La Fundación tiene como objetivo central, según señaló, “la formación y capacitación educativa en todos sus ámbitos”.
El contenido de la capacitación está a cargo de Laly Navas, Roxana Sansone y Patricia Roldán, que conforman el equipo responsable de la propuesta. El ateneo busca problematizar aquello que se entiende por “lo vincular” y poner el foco en el vínculo pedagógico como una dimensión que atraviesa los distintos estamentos del sistema educativo. “La idea es de poder juntarnos justamente con este grupo de profesionales, docentes, como para poder problematizar primero, reflexionar también, acerca de esto que llamamos lo vincular”, explicó Navas, que además es la coordinadora pedagógica de la Fundación.
La propuesta reconoce que las tensiones forman parte de la vida de las comunidades y de las relaciones humanas. Frente a ellas, el desafío consiste en generar espacios donde los profesionales puedan construir alternativas de manera colaborativa. Para Navas, “las tensiones siempre están. O sea, es propio de lo que es nuestra comunidad, es propio del ser humano. La tarea tiene que ver con qué hacemos con esas tensiones”. Desde esa mirada, la capacitación propone dejar de considerar esas situaciones únicamente como obstáculos y abordarlas como oportunidades de reflexión y construcción colectiva: “No lo vemos como obstáculos, sino como un desafío”.
Con docentes de distintos niveles y modalidades, la capacitación busca que la reflexión sobre los vínculos pueda traducirse en herramientas y estrategias para las situaciones concretas que atraviesan las instituciones. El recorrido propone, así, volver sobre las experiencias del aula, fortalecer el diálogo entre profesionales y generar mejores condiciones para que la enseñanza y los aprendizajes tengan lugar de manera significativa.